¿Cómo influye la razón en las emociones?

Las personas que asumen que el pensamiento desempeña un papel importante en los sentimientos negativos presentan una  mayor estabilidad emocional.

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«Estaba estresado.» «Mi jefe me ha vuelto a sacar de quicio.» Afirmaciones como estas reflejan una concepción generalizada del origen de las emociones negativas: las circunstancias adversas desencadenan sentimientos automáticos como estrés, ira, miedo o tristeza. En la terapia cognitivo-conductual, en cambio, se subraya un paso intermedio omitido: la evaluación cognitiva de una situación influye de manera esencial en la reacción emocional. Por tanto, para sentirse mejor, no siempre hay que cambiar o apartarse de una situación. A veces basta con procesar la manera de enfocar las circunstancias.

Para el éxito de la psicoterapia, en muchas ocasiones resulta fundamental que los pacientes interioricen esta actitud. Sin embargo, hasta ahora no se ha podido medir de forma objetiva la corresponsabilidad de la razón en los sentimientos. El grupo de Martin Turner, de la Universidad Metropolitana de Manchester, ha elaborado un cuestionario con el propósito de captar esta idea.

La concepción de que ciertas situaciones generan, casi por sí solas, emociones desagradables se evalúa sobre la base de afirmaciones como: «Lo que siento depende por completo de las cosas que suceden en mi vida». En cambio, si la persona considera que las cogniciones influyen en los sentimientos, debería inclinarse por enunciados del tipo: «Cuando vuelvo a reflexionar sobre una situación, me siento de forma diferente» o «Para controlar mis emociones, debo cambiar mi manera de pensar».

Cinco estudios con un total de 2.000 participantes, con y sin trastorno mental, aportaron un resultado revelador: las personas que asumían que el pensamiento desempeñaba un papel importante en el origen de los sentimientos mostraban una mayor estabilidad emocional y presentaban menos problemas mentales acusados. En cambio, quienes consideraban que ciertas circunstancias o situaciones desencadenaban inevitablemente emociones negativas señalaron que perdían el control enseguida o que se asustaban con facilidad. Además, según informaban, solían tardar mucho en deshacerse de las emociones negativas.

«Cuando los pacientes comprenden que las cogniciones pueden “mediar” en sus sentimientos, con frecuencia experimentan una revelación», escribe Turner en una entrada del blog sobre el desarrollo del cuestionario. Con todo, conviene recordar que las emociones negativas no son culpa de las personas afectadas. Sin duda, la vida comporta situaciones muy aversivas o estresantes. «Quien recibe un trato injusto experimenta una ira lógica», apunta Turner. La actitud correcta en ese momento podría servir para enojarse menos o canalizar la ira de una forma más productiva.

Fuente: Psychotherapy Research, 10.1080/10503307.2020.1871524, 2021

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