Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Enero de 2020
Psicología

Psicología jurídica­: el crimen bajo lupa

Los psicólogos jurídicos evalúan la credibilidad de las declaraciones de los testigos, indagan por qué las personas se vuelven criminales y aplican tratamientos a los delincuentes. Una visión panorámica sobre un ámbito profesional lleno de cuestiones candentes.

El mundo del derecho y el de la psicología se encuentran próximos entre sí desde antiguo. Hacia el 200 a.C., el derecho romano consideraba que los locos y dementes (furiosi) no cumplían la edad penal, como tampoco los «imbéciles», que padecían un trastorno transitorio del sentido, por ejemplo, a causa de embriaguez (mente capti). Un mural de la villa Farnesina, en Roma, reproduce la escena de un juicio. [AKG IMAGES / MPORTFOLIO / ELECTA]

En síntesis

La psicología jurídica se mueve entre el mundo del derecho y el de la psicología, tanto desde la vertiente teórica como desde la investigación, aplicación y evaluación.

Se divide en dos ramas principales: la psicología criminal y la psicología forense. Una de las tareas más importantes de los psicólogos forenses es la elaboración de informes periciales. 

La amplitud de los temas que trata la psicología jurídica permite optimizar la comprensión de la conducta delictiva y, de esta manera, mejorar su prevención y tratamiento.

¿Podría haberse evitado la catástrofe del vuelo de Germanwings si se hubiera detectado a tiempo la grave depresión que sufría el copiloto Andreas Lubitz? ¿Pueden conseguir las psicoterapias o los medicamentos que los abusadores de menores no vuelvan a ser un peligro para la sociedad? ¿Se acusó de violación injustamente al «hombre del tiempo» alemán Jörg Kachelmann, con testimonios falsos?

La psicología jurídica se ocupa de estas y similares cuestiones. Tradicionalmente, esta disciplina comprende dos ramas principales: la psicología criminal y la psicología forense. La primera busca explicar teorías generales de la conducta criminal y estudia los hallazgos en torno al comportamiento delictivo, así como la manera de prevenirlo a través de terapias. La psicología forense, en cambio, se encarga de aplicar esos conocimientos en el ámbito jurídico, por ejemplo, en la elaboración de peritajes en procesos de derecho familiar y penal o en la rehabilitación de personas que han delinquido.

Una gran parte de la investigación que realizan los psicólogos jurídicos se refiere a esos temas. Así, estudian cómo elaborar peritajes psicológicos válidos o cuán elevado es el riesgo de que una persona vuelva a incurrir en un delito. Esta cuestión adquiere especial interés social cuando se trata de un acto violento, sobre todo, en caso de abuso sexual. Entre los factores de riesgo en este tipo de delitos contra mujeres se encuentra la edad del agresor (por lo general suelen ser jóvenes) y haber cometido acciones similares anteriormente. Por el contrario, según un metanálisis de 2016 y en contra de la opinión generalizada, el sadismo no desempeña un papel significativo como motivo de agresión sexual.

Otros aspectos de los que se ocupan los psicólogos jurídicos son los procesos psicológicos que influyen en el transcurso de un juicio [véase «Psicología en la sala de audiencia», por Liesa Klotzbücher; Mente y Cerebro n.o 88, 2018] o las estrategias de negociación que deben emplear las fuerzas policiales en sucesos con rehenes. También tienen que demostrar la eficacia de regulaciones jurídicas novedosas, como es la compensación delincuente-víctima. En este procedimiento, todavía poco extendido, las partes acuerdan fuera de los tribunales la compensación de daños materiales y morales. De esta manera, determinan si el castigo debe consistir en una multa económica, horas de trabajo o una simple disculpa

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.