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Siete sentidos sobrehumanos

Muchos animales superan con creces a las personas en lo que a percepción sensorial se refiere. Algunas especies incluso están dotadas de unos canales sensoriales únicos.

GETTY IMAGES / CREATIVENATURE_NL / ISTOCK

1. Magnetorrecepción
Unas 50 especies de animales se orientan mediante el campo magnético terrestre cuando se desplazan; entre ellos las aves, las tortugas marinas y los salmones. Según una teoría reciente, los denominados criptocromos, unas moléculas alojadas en los conos de la retina, son los responsables de esta capacidad en las aves. Los campos magnéticos pueden modificar las características físicas de dichos conos para así producir «manchas» claras y oscuras en el campo visual.

2. Órganos de Eimer
Los topos de nariz estrellada son unos expertos «palpadores» dentro del reino animal. En el hocico poseen 11 pares de tentáculos flexibles con los que exploran el entorno. Cada par está provisto de varios miles de papilas táctiles, llamadas órganos de Eimer. Cuando estos topos detectan una posible presa, su hocico se mueve enérgicamente de un lado a otro, como la pupila de los ojos. De este modo, en solo ocho milisegundos, pueden decidir si la presa es comestible o no.

3. Foseta loreal
Numerosas serpientes detectan sus presas con ayuda de unos sensores térmicos. La foseta loreal, situada debajo de los ojos, contiene una membrana con receptores de infrarrojos, que son muy sensibles a las oscilaciones de temperatura.

4. Ecolocalización
Los murciélagos utilizan ondas sonoras para orientarse en la oscuridad. Por lo general, emiten unos particulares chillidos, cuyo sonido rebota en los objetos de su alrededor. Como reacción al eco, el encéfalo genera una señal neuronal. Cuando el murciélago se aproxima a su presa, produce un chillido doble. La onda sonora que se refleja desencadena un patrón de actividad neuronal muy complejo, el cual proporciona al animal una imagen más precisa del entorno.

5. Visión ultravioleta
Los renos son los únicos animales capaces de ver la luz ultravioleta (UV), pero solo en invierno. De este modo, perciben los líquenes de los que se alimentan en un tono violeta vistoso, que destaca entre la blanca capa de nieve. También divisan más rápidamente a sus enemigos, como los lobos, pues el pelaje de estos apenas refleja la luz UV.

6. Línea lateral
Casi todos los peces y anfibios acuáticos poseen, a los lados del cuerpo, un sistema sensorial con el que detectan el movimiento del agua. Esta línea lateral está formada por poros rellenos de una sustancia gelatinosa que se disponen sobre la piel a lo largo de un canal. Las ondas de presión deforman el gel y hacen que se elonguen unos pelillos sensoriales muy finos.

7. Ampollas de Lorenzini
Los tiburones, las rayas y las quimeras distinguen el campo eléctrico, extremadamente débil, de una presa gracias a un órgano sensorial especial, las ampollas de Lorenzini. Las utilizan, sobre todo, antes de morder.

[El artículo completo (PDF) incluye una infografía de 2 páginas sobre los siete canales sensoriales descritos.]

 

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