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El lado oscuro de la meditación

Algunas personas experimentan ansiedad o incertidumbre tras meditar.

[Pixabay]

Alrededor de una cuarta parte de las personas que meditan con regularidad tienen sensaciones desagradables durante la práctica. A esta conclusión han llegado Marco Schlosser y otros científicos del Colegio Universitario de Londres tras entrevistar a 1000 personas con experiencia en meditación.

Cerca del 25 por ciento de los participantes afirmaron que durante una práctica o poco después de ella habían tenido «experiencias notablemente molestas» (estados de ansiedad, entre ellas). Los investigadores hallaron, además, claras diferencias entre los encuestados: las mujeres y las personas religiosas afirmaban haber tenido con menor frecuencia vivencias negativas mientras meditaban; por el contrario, los participantes con tendencia a rumiar admitían haberlas experimentado más a menudo. Sobre todo, el tipo de meditación influía en el estado de ánimo: los practicantes de determinadas técnicas zen y de meditación vipassana (técnica originaria de la India) percibían vivencias negativas con mayor frecuencia. Las personas que practicaban técnicas de atención plena (entre ellas, la reducción del estrés basada en la atención plena) u otros métodos dirigidos a cultivar valores (como la auto-amabilidad y la empatía) se mostraron, en cambio, menos afectados.

Los resultados subrayan y diferencian advertencias anteriores sobre los efectos perjudiciales de la moda de meditar. Según los autores, está extendida la idea de que la meditación, como método de automejora, hace que, en general, los practicantes se vuelvan más tranquilos y relajados en una sociedad competitiva. Sin embargo, podría suceder lo contrario con las técnicas centradas en la atención, que en ocasiones hacen aflorar el estrés y la incertidumbre, o bien con los métodos de meditación que se ocupan, sobre todo, de las experiencias ­negativas.

No obstante, los investigadores advierten que no se puede generalizar. Es importante que un profesional ayude a los practicantes a integrar esas vivencias correctamente. Indican, asimismo, que no cualquier tipo de meditación resulta conveniente para todos los interesados en practicarla.

Fuente: PLoS One, 10.1371/journal.pone.0216643, 2019

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