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Franjas ­distorsionadas

Aunque lo parezca, no hay curvas ni líneas de diferente tamaño.

En 1889, el psicólogo alemán Franz Carl Müller-Lyer (1857-1916) creó la famosa ilusión bautizada con su nombre: dos segmentos de líneas idénticas que parecen tener longitudes diferentes cuando se añaden las cabezas y las colas de unas flechas. La ilusión de Müller-Lyer ha inspirado, desde sus inicios, cientos de estudios, ha cautivado por igual la imaginación de científicos y de legos, y se ha abierto camino en innumerables libros sobre ilusiones, además de aparecer en la introducción de textos de psicología. Por todo ello, podría pensarse que ya no queda mucho que decir sobre esta ilusión concreta. Sin embargo, no es así.

Justo al comenzar esta nueva década, el 3 de enero de 2020, el analista de datos Chris Said, de San Francisco, compartió en Twitter una nueva versión de la ilusión de Müller-Lyer, la cual se hizo rápidamente viral. Esta se fundamenta en una variante creada previamente por el artista italiano Gianni A. Sarcone.

Ondas inflexibles

La ilusión de Said (A) ilustra unas líneas verticales trazadas en rojo y azul aparentemente dispuestas como tiras onduladas rosadas y azuladas. De hecho, las ondas son ficticias, porque las líneas verticales que dan lugar a los colores de las tiras horizontales tienen todas la misma longitud. Dicho de otra manera, cada tira curvada es perfectamente recta (B). El sombreado de color pastel en las tiras también es un error de percepción. El fondo situado tras las líneas rojas y azules es de un blanco impoluto. La coloración engañosa se debe a un fenómeno perceptivo conocido como «difusión de color neón», descubierta en los años setenta del siglo pasado.

Los mecanismos de la ilusión de Müller-Lyer (y de sus sucesoras) todavía se debaten en la comunidad de investigadores. Una explicación plausible la propuso el psicólogo Richard Gregory (1923-2010), de la Universidad de Bristol. Según esta, nuestro sistema visual ha aprendido que, de acuerdo con las leyes de la perspectiva, los ángulos convergentes (las cabezas de las flechas) indican que los objetos están próximos a nosotros, mientras los ángulos divergentes (las colas de las flechas) sugieren que los objetos se hallan lejos. Muchas otras ilusiones geométricas «se componen de líneas en forma de V», afirma Sarcone. Estas incluyen las ilusiones de Zöllner (C) y de Ponzo (D), así como el paralelogramo de Sander (E). Por este motivo, es posible que compartan fundamentos comunes.

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