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Soñamos menos cuando pasamos frío

Comprueban en ratones que la termorregulación durante la fase MOR del sueño facilita las ensoñaciones.

Getty Images / ALVAREZ / iStcok

Se sabe que es durante la fase del sueño MOR («movimiento oculares rápidos») cuando soñamos más. En ese período, el cerebro se encuentra muy activo, los músculos se contraen y los ojos se mueven de un lado a otro. También la temperatura corporal se encuentra un tanto descontrolada. Al contrario que en el estado no MOR, el cerebro es incapaz de mantener equilibrada la temperatura corporal. Así, sin una manta, un soñador pasaría frío enseguida.

¿A qué se debe este fenómeno? Según la hipótesis de Markus Schmidt, de la Universidad de Berna, el cerebro «sacrifica» la termorregulación para favorecer los sueños, y guarda la energía que ahorra para los procesos neuronales importantes de la fase MOR.

Para comprobarlo, los investigadores estudiaron en ratones cómo el cerebro deja de regular la temperatura corporal dependiendo de la temperatura ambiente. En concreto, se fijaron en un grupo de neuronas del hipotálamo, área del cerebro responsable de esta tarea y de otras relacionadas con ella.

Comprobaron que esas neuronas promovían el sueño MOR de los roedores cuando la temperatura ambiente era idónea; después, la termorregulación del organismo parecía perder importancia. Al parecer, las células de acoplamiento para la hormona concentradora de melanina (MCH) eran las responsables de este fenómeno. Cuando los científicos desactivaban el sistema MCH de los múridos, desaparecía la relación entre la temperatura ambiental y el comportamiento del sueño; pero cuando volvían a activarlo, el sueño MOR aumentaba si se incrementaba la temperatura del entorno, tal y como esperaban.

La fase MOR influye, entre otras capacidades, en la memoria a largo plazo. Dicha fase ocupa una cuarta parte del tiempo que permanecemos dormidos. «Los datos indican que el sueño MOR podría activar funciones cerebrales importantes, sobre todo, cuando no tenemos que usar energía para la termorregulación. De ese modo, el organismo puede optimizar sus recursos», afirma Schmidt.

Fuente: Current Biology, 10.1016/j.cub.2019.05.009, 2019

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