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1 de Julio de 2019
Psicoterapia

Ramachandran, el cazador de miembros fantasma

Vilayanur S. Ramachandran logró aliviar el dolor «fantasma» en pacientes amputados, haciéndoles ver el miembro que habían ­perdido. De esta manera, en su cerebro desaparecía la representación neuronal de la extremidad inexistente.

El sencillo pero efectivo método terapéutico que ideó Vilayanur S. Ramachandran para tratar el miembro ­fantasma todavía sigue utilizándose. Por ejemplo, para ayudar a los marines de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos a aliviar sus «dolores fantasma». [Joseph A. Boomhower / Armada de los Estados Unidos / dominio público]

En síntesis

A finales del siglo xx, Vilayanur S. Ramachandran estudió el miembro «fantasma» de pacientes amputados. Estas personas sienten todavía la extremidad que les falta, por lo que muchos sufren «dolores fantasma».

Cada parte del cuerpo se halla representada en un área de la corteza cerebral. Aunque ya no se tenga un brazo, las neuronas que estaban asociadas a él continúan activas.

Mediante un sencillo dispositivo, compuesto por una caja y un espejo, Ramachandran logró que los pacientes «vieran» el miembro que habían perdido. El dolor desapareció.

El Marco Polo de las neurociencias. Este sobrenombre es el que recibe Vilayanur Subramanlan Ramachandran por sus revolucionarios descubrimientos sobre el funcionamiento del cerebro. Nacido en 1951 en la región de Tamil Nadu, en el sur de la India, hijo de un ingeniero y diplomático de Naciones Unidas —que se llevaba consigo a su familia durante sus misiones en la India y en Tailandia—, Ramachandran estudió en las mejores escuelas de Madrás y de Bangkok. Aunque se doctoró en el celebérrimo Trinity College de Cambridge, fue en Estados Unidos donde se abrió camino en el campo de las neurociencias modernas. Allí se ocupó, entre otras cuestiones, de la relación entre el cuerpo, la inteligencia y la consciencia. A quienes le hacen notar que ha optado por estudiar mecanismos cognitivos raros o un tanto extravagantes (como los miembros fantasma) Ramachandran les responde: «Jamás he pensado que ciertos fenómenos no merezcan un estudio por medios científicos porque no se antojan suficientemente serios. Tal vez sea porque en la cultura de la que procedo, el misticismo se integra en la vida diaria».

A principios de los años noventa del siglo pasado, este neurofisiólogo indio se convirtió en director del Centro del Cerebro y la Cognición de la Universidad de California en San Diego. Hasta ese momento, sus trabajos se centraban, sobre todo, en la percepción y la visión. Pero en California comenzó a interesarse por los trastornos que perturban la integridad del esquema corporal: síndromes neurológicos, como el de Capgras, que hace pensar al enfermo que las personas de su entorno han sido sustituidas por sosias, o problemas de identidad corporal. Y por los famosos «miembros fantasma».

Sentir una parte del cuerpo que ya no existe

«Alrededor del 90 por ciento de quienes han sufrido una amputación continúan sintiendo el miembro ausente como si todavía lo tuvieran. En dos terceras partes de estos casos, lo perciben con dolores que nadie sabe aliviar. Porque ¿cómo puede tratarse una parte del cuerpo que ya no existe?», se preguntó en su día Ramachandran. Tal vez mediante una segunda amputación, a nivel cerebral.Pero el fenómeno del miembro fantasma no es un descubrimiento reciente. Los médicos militares lo señalan desde las campañas napoleónicas, y lo mismo los cirujanos de la Primera Guerra Mundial. El «fantasma» suele ser un brazo o una pierna, pero también, a veces, un pecho tras una mastectomía, o una víscera, como en el caso de las mujeres a las que se ha practicado una histerectomia y continúan experimentando los dolores uterinos que motivaron la intervención.

 

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