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Cuando vemos el final de una tarea, trabajamos mejor

Saber que pronto vamos a acabar una labor nos motiva para dar un último esfuerzo.

Getty Images / raffaelemontillo / iStock

La persona que sabe que está a punto de acabar su quehacer trabaja más rápido y mejor. Así lo han confirmado Maayan Katzir y otros científicos de la Universidad de Tel Aviv en un estudio con 64 estudiantes. El equipo sometió a los voluntarios a una prueba que exigía un cierto rendimiento mental: consistía en varios ejercicios que se repetían por bloques. Además, debían evitar dejarse despistar por diferentes distracciones. A los participantes que obtuvieran buenos resultados se les recompensaría al término de la actividad. Por otra parte, la mitad de los participantes recibía a menudo información sobre lo avanzada que tenían la tarea y cuántos bloques les restaba por resolver. El resto de los estudiantes desconocía el tiempo que debían seguir trabajando.

Según constataron los investigadores, el grupo que recibía información sobre las actividades que les quedaban por resolver consiguieron mejores notas y trabajaron más deprisa. Ese efecto resultaba más notable hacia el final de la prueba. Además, se tomaban menos descansos cuando sabían que terminarían los ejercicios pronto, a pesar de que se sentían igual de cansados y exhaustos que los participantes del grupo de control.

Los autores replicaron sus hallazgos en un segundo experimento. De esta manera, afirman que ver cercano el final de una tarea nos motiva, porque sabemos que después podremos llevar a cabo otras actividades que nos resultan más agradables. Esta certeza nos permite, además, movilizar todas nuestras fuentes de energía para conseguir un esfuerzo final. Por el contrario, cuando desconocemos el tiempo que debemos seguir resistiendo, tendemos a repartir las fuerzas.

Fuente: Cognition, 10.1016/j.cognition.2020.104189, 2020

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