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  • Mente y Cerebro
  • Julio/Agosto 2015Nº 73
Avances

Neurociencia

Diferencias cerebrales relacionadas con la obesidad

Las personas obesas presentan alteraciones en las conexiones neuronales del sistema cerebral de recompensa.

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La obesidad se ha convertido en la pandemia del siglo xxi en los países desarrollados. Los factores psicosociales, culturales y económicos desempeñan una función fundamental en este fenómeno, pero ¿qué sabemos de la obesidad desde el punto de vista de las estructuras cerebrales?

Hará unos siete años, nuestro equipo comenzó a plantearse las cuestiones siguientes: ¿qué podemos aportar los neuropsicólogos al estudio de la obesidad? ¿Podemos contribuir a la prevención y al tratamiento de la ingesta excesiva si conocemos con más detalle los procesos cognitivos, la estructura y el funcionamiento cerebral que subyacen a esta conducta alimentaria?

La Organización Mundial de la Salud define la obesidad como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede resultar perjudicial para la salud. El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza para identificar el estado ponderal de una persona. Se calcula dividiendo el peso en kilos por el cuadrado de su altura en metros (kg/m2). Un adulto con un IMC igual o superior a 30 se considera obeso.

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