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1 de Julio de 2015
Neurociencia

Diferencias cerebrales relacionadas con la obesidad

Las personas obesas presentan alteraciones en las conexiones neuronales del sistema cerebral de recompensa.

El sistema del refuerzo se compone de distintas estructuras cerebrales conectadas entre sí por haces de sustancia blanca. Aquí se muestran las áreas implicadas en la red del refuerzo y las conexiones de dicha sustancia a partir de la reconstrucción de fibras cerebrales basada en imágenes de resonancia magnética de difusión de una persona con obesidad. Según el estudio, estas conexiones resultan menos numerosas en las personas obesas que en las de peso normal. [CORTESÍA DE M.A ÁNGELES JURADO, IDOIA MARQUÉS Y MAITE GAROLERA]

La obesidad se ha convertido en la pandemia del siglo xxi en los países desarrollados. Los factores psicosociales, culturales y económicos desempeñan una función fundamental en este fenómeno, pero ¿qué sabemos de la obesidad desde el punto de vista de las estructuras cerebrales?

Hará unos siete años, nuestro equipo comenzó a plantearse las cuestiones siguientes: ¿qué podemos aportar los neuropsicólogos al estudio de la obesidad? ¿Podemos contribuir a la prevención y al tratamiento de la ingesta excesiva si conocemos con más detalle los procesos cognitivos, la estructura y el funcionamiento cerebral que subyacen a esta conducta alimentaria?

La Organización Mundial de la Salud define la obesidad como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede resultar perjudicial para la salud. El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza para identificar el estado ponderal de una persona. Se calcula dividiendo el peso en kilos por el cuadrado de su altura en metros (kg/m2). Un adulto con un IMC igual o superior a 30 se considera obeso.

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