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1 de Julio de 2015
Neurociencia

Método no invasivo para la memoria

Sugieren que la estimulación magnética transcraneal podría favorecer los recuerdos asociativos.

ISTOCKPHOTO

Imagínese usted que, ya entrado en la madurez, un «toque» cerebral indoloro contribuye a frenar la pérdida de memoria propia de la edad. No es otra la esperanza que ofrece un novedoso estudio. En este, las personas que habían aprendido asociaciones (emparejaban una palabra dada al azar con una imagen) tras una estimulación magnética transcraneal (EMT) memorizaron mejor nuevos emparejamientos días o semanas después, sin necesitar para ello una estimulación adicional.

En la EMT se utiliza una bobina magnética que se aplica sobre la cabeza para potenciar señales eléctricas en el cerebro. En el pasado se había demostrado que este método podía potenciar la cognición y la memoria durante la estimulación. El reciente estudio, publicado en Science, es el primero en demostrar que tales beneficios pueden durar incluso después de completado el régimen de EMT.

Los neurocientíficos usaron imágenes cerebrales para identificar la red de memoria asociativa en 16 probandos jóvenes y sanos. Esta red, que se extiende en torno al hipotálamo, vincula entre sí visiones, lugares, sonidos y tiempos para formar un recuerdo, según explica Joel Voss, de la Universidad ­Noroccidental y autor senior del artículo. A continuación, los investigadores aplicaron EMT detrás de la oreja izquierda de cada sujeto en sesiones de 20 minutos durante cinco días consecutivos con el fin de estimular esta red de memoria.

Para verificar si la memoria asociativa de los participantes había mejorado, un día después de concluir la terapia de estimulación, evaluaron su capacidad para aprender palabras emparejadas con rostros. Los sujetos que recibieron la EMT rindieron un 33 por ciento más en comparación con los tratados con placebos (entre ellos, una estimulación ficticia).

«Veinticuatro horas puede no parecer mucho tiempo, pero se trata de un plazo largo en lo que al cerebro se refiere», apunta Voss. Su equipo realizó un seguimiento de los probandos al cabo de 15 días y constató la persistencia de los efectos beneficiosos, según otro artículo publicado en Hippocampus. Asimismo, tomaron imágenes del cerebro tras un día y otros 15 de la estimulación. Apreciaron incrementos de conectividad neuronal en la red de memoria asociativa.

Voss prevé verificar si este método resulta eficaz en individuos que sufren trastornos en los que la red de memoria asociativa es débil, entre ellos, la enfermedad de Alzheimer, los traumatismos craneoencefálicos o la esquizofrenia.

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