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1 de Julio de 2015
Etología

Personalidad animal

No solo las personas se diferencian entre sí por su modo de ser. También las vacas, los perros, los pulpos e incluso las moscas presentan una gran variedad de conductas individuales. Se sospecha que el origen de la personalidad humana reside en esas diferencias animales.

No todos los pulpos son iguales. Entre otras características, se les puede distinguir por cómo reaccionan ante las amenazas y su forma de cazar. [OKAPIA / FRED BAVENDAM]

En síntesis

Se han hallado diferencias individuales diversas en especies animales, entre ellas, perros, vacas, pulpos y moscas.

Los investigadores sospechan que el origen de la personalidad humana podría encontrarse en las características de comportamiento de los animales.

La investigación sobre la relación entre genética y personalidad todavía se encuentra en sus primeros pasos.

Los propietarios de mascotas estarán de acuerdo con la siguiente afirmación: los animales poseen personalidad y carácter. Por tradición, no obstante, estos conceptos se reservan para la especie humana. Ahora bien, la ciencia parece que ampara la opinión de los amigos de los animales. El psicólogo de la personalidad Samuel Gosling, de la Universidad de Texas en Austin, publicó en 2005, junto con su colaboradora Amanda Jones, una ­revisión de 51 estudios en los que se había analizado y puesto a prueba el temperamento ­perruno. La investigación concluyó que los perros se diferencian en un mínimo de siete características de comportamiento: excitabilidad, fiabilidad, agresividad, sociabilidad y facilidad de domesticación, dominancia y nivel de actividad general.

Gosling destaca entre los investigadores convencidos de que no todos los animales son iguales. En casi todas las especies estudiadas se encuentran diferencias considerables entre individuos. ¿Ejemplos? Cuando se las separa de su rebaño y se las deja a solas, algunas vacas empiezan a explorar el entorno; otras aguardan cautelosas la vuelta del resto de sus compañeras. También varía la cantidad de cortisol que segrega cada individuo en este tipo de pruebas de estrés.

Existen caballos miedosos, más sociables o más sensibles al tacto. Las ratas de laboratorio pueden ser más o menos curiosas y temer más o menos las posibles amenazas. «Tanto los humanos como los animales muestran diferencias en las capacidades cognitivas, la sensibilidad y la conducta», indica Gosling. Durante largo tiempo, esta humanización de los cuadrúpedos fue vista como un tema improcedente. En la actualidad, los científicos ya se atreven a hablar de la personalidad de los animales. De todos modos, solo es posible mesurar y comparar características de personalidad concretas.

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