Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Enero de 2009
Psicología

La psicología ante la muerte

Los ensayos acometidos muestran que todo aquel que tiene presente su propio fin desarrolla estrategias inconscientes frente al miedo ante la muerte.
Escondida en la maleza de la batería de tests, acechaba la pregunta decisiva: "¿Qué piensa que va a pasar con usted cuando muera? Describa, por favor, de la forma más exacta posible las emociones que el pensamiento sobre la muerte despierta en usted." Quien reflexiona sobre esto, tiene ya inoculada la "inducción de la certeza de la muerte". Con semejante expresión designan Jeff Greenberg y Tom Pyszczynski, de la Universidad de Arizona en Tucson, su inyección verbal de una dosis baja de angustia ante la muerte, cuyo efecto quieren observar en los voluntarios que se someten a su ensayo. Con sus equipos de colaboradores, están investigando la naturaleza de las preocupaciones existenciales. Irrumpen de ese modo en un terreno que hasta ahora había estado confiado a la especulación filosófica y a la religión.
Detrás del experimento se encuentra cierta teoría de Ernest Becker, antropólogo que ganó el premio Pulitzer de 1974 con The Denial of Death ("La negación de la muerte"). Los humanos, argumentaba, poseen, igual que los animales, una voluntad de supervivencia instintiva. Sin embargo, su capacidad para el pensamiento simbólico le permite a Homo sapiens imaginarse el futuro. Vive en la certeza de que va a morir. En algún momento. Este conocimiento singular produce una angustia inconsciente que puede hacerse aguda en cualquier instante. Un paseo por el cementerio, imágenes de un accidente, la contemplación de una persona mayor... o cualquier otra escena cotidiana puede bastar para sacar a la superficie el miedo a la muerte, lo mismo que preguntase Greenberg en su ensayo.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.