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Actualidad científica

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  • Mente y Cerebro
  • Enero/Febrero 2009Nº 34

Lenguaje no verbal

Mímica emocional

¿Sabemos por la expresión de la cara si los demás están angustiados, enfadados o alegres? El secreto de nuestro acierto reside, al parecer, en prestar la debida atención a las señales mímicas adecuadas.

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"Cuando quiero averiguar si una persona es inteligente o tonta, mala o buena, qué es lo que piensa en ese momento, imito su expresión facial y espero a que en mi mente o en mi corazón emerjan pensamientos o sentimientos que coincidan con dicha expresión."

Para Edgar Allan Poe (1809-1849), inventor de las historias de detectives, era algo sencillo. A Auguste Dupin, héroe de su relato La carta robada, le bastaba con estudiar el semblante de una persona para descifrar su interior. Esta afición no se encuentra muy extendida, por más que los rasgos faciales de algunos parezcan un libro abierto. Muchas emociones elementales, como la alegría, la angustia o la ira, pasan inad­vertidas la mayoría de las veces.

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