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1 de Septiembre de 2019
Microbioma

Bacterias intestinales que predisponen a la depresión

Ahondan en el modo en que las ciertas bacterias del microbioma pueden influir en el trastorno depresivo.

unsplash / Anh Nguyen (unsplash.com/photos/v-NBXj3Yv5o)

Las bacterias del intestino influyen en nuestra psique. Aunque entre los científicos este fenómeno ya no resulta novedoso, no se sabe con certeza cómo funciona el supuesto «eje intestino-cerebro». Para aproximarse a la respuesta, Jeroen Raes, de la Universidad Católica de Lovaina, junto con otros científicos, analizó los datos de mil pacientes con depresión y que participaban en el proyecto del Instituto de Investigación de Ciencias de la Vida de Bélgica (VIB) sobre el microbioma.

Gracias al proyecto, los investigadores descubrieron que las bacterias de los géneros Coprococcus y Dialister se daban con menos frecuencia en el tubo digestivo de los pacientes depresivos que en los sujetos del grupo de control, con independencia de su alimentación o de si tomaban antidepresivos. Al menos en el caso de las Coprococcus, esto podría tener consecuencias para el cerebro, opinan los cien­tíficos. En concreto, a través de su metabolismo: las bacterias eliminan el butirato, un ácido graso de cadena corta que sirve a las cé­lulas intestinales de fuente de energía y que, según los estudios, parece tener efectos positivos en el organismo. Además, los microbios producen ácido 3,4-dihidroxifenilacético, un metabolito de la dopamina.

Así pues, es probable que las bacterias no solo aporten energía a las células intestinales, sino que también segreguen moléculas imprescindibles para que el organismo pueda producir neurotransmisores, sugieren los investigadores.

Fuente: Nature Microbiology, vol. 4, págs. 623-632, 2019

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