Modas a cuerpo limpio: del tatuaje al alfiler

Para la mayoría de las personas los tatuajes y alfileres no son más que exigencias de la moda. Pero en ocasiones semejante embellecimiento es un sucedáneo de las autolesiones o sirve para satisfacer la necesidad de experiencias intensas.
AP PHOTO / MARTIN MEJIA
La punta incandescente de una varilla humeante graba el brazo desnudo de una adolescente. La quinceañera está acompañada de un conocido que la sujeta mientras que un amigo le va dibujando punto a punto y con fuego el contorno de un corazón. "Cabría pensar que en algún momento la piel muere y deja de doler. Pero eso no llega ni a parecerse a lo que se siente en realidad. De todas formas, cuando ya había pasado, estaba deseando volverlo a sentir", señala la chica, acabada la dolorosa experiencia.
Las técnicas que marcan el cuerpo con cicatrices de quemaduras ("branding") constituyen una clase de las denominadas modificadoras del cuerpo ("body-modifications"). Las formas más extendidas de esta tendencia son la grabación de imágenes en la piel (tatuajes) y la decoración con alfileres en orejas, nariz u ombligo ("piercings"). Según un estudio bastante representativo llevado a cabo por Aglaja Stirn y Elmar Brähler en 2006, había un 8,5 por ciento de alemanes con tatuaje y un 6,8 por ciento con alfileres (anillos, etc.) implantados.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso a la revista?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.