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El misterio de la encefalitis letárgica

En los años veinte del siglo pasado, una extraña epidemia afectó a centenares de miles de personas provocándoles un sueño particular. Un médico judío empezó a levantar el velo de este enigma, pero la llegada de los nazis obstaculizó su objetivo.

Entre las dos guerras mundiales, una epidemia de inflamación cerebral afectó a 500.000 personas. Algunos de los síntomas eran la parálisis facial y oculomotora. [Algunos casos de encefalitis epidémica. C. Villaplana en Los Progresos de la Clínica, n.o 9, 1921 / Cortesía de I. Corral.]

En síntesis

Entre 1916 y 1950, al menos medio millón de personas en el mundo contrajeron encefalitis letárgica.

Parálisis de los ojos o de las extremidades, trastornos de la consciencia, imperiosa necesidad de dormir. Los pacientes morían o desarrollaban síntomas similares a los de la enfermedad de Parkinson.

El médico judío Felix Stern investigó la curación de los enfermos. Sin embargo, los nazis impidieron que consiguiera su objetivo. Stern acabó suicidándose.

«Una muchacha de 26 años es trasladada desde una comisaría de policía al hospital psiquiátrico. Durante dos días, se muestra desorientada, parece deambular dormida. En los corredores de la clínica se pasea con los dos ojos cerrados, como una sonámbula, y delira evocando toda clase de cosas de colores. Por la noche, bruscamente, padece un edema pulmonar, y muere».

En estos términos, el psiquiatra y neurólogo austríaco Constantin von Economo (1876-1931) describió una enfermedad misteriosa en el diario clínico de Viena del 10 de mayo de 1917. Las semanas precedentes, la clínica psiquiátrica de la capital de Austria había acogido a diversos pacientes con síntomas similares a los de esta joven: ojos o miembros paralizados, fantasías y delirios y una necesidad irreprimible de dormir. Von Economo, médico asistente en esa clínica, reflejaba en su artículo sus sospechas sobre «una suerte de enfermedad del sueño, cuyos primeros síntomas son dolor de cabeza y náuseas, seguidos de somnolencia, a menudo acompañada de delirios». También le dio un nombre: encefalitis letárgica.

Como fueron numerosas las personas que en poco tiempo sufrieron esta dolencia, Von Economo supuso que se trataba de una «pequeña epidemia», a pesar de que no era tan pequeña: después de 1916, la encefalitis letárgica se propagó por toda Europa. Y a partir de mediados de los años veinte, por el mundo entero. Según ciertas estimaciones, afectó a entre quinientas mil y más de un millón de personas. En torno a un tercio murieron al cabo de unos días o semanas. La mayoría de los supervivientes desarrollaron una dolencia crónica con síntomas similares a los de la enfermedad de Parkinson: temblores, rigidez muscular y lentitud de movimientos. Muchos de esos pacientes se quedaron casi totalmente inmóviles para el resto de su vida.

Las graves consecuencias de la encefalitis letárgica la convierten en una de las curiosidades neurológicas más conocidas en el mundo. La razón por la cual la enfermedad terminó por desaparecer al cabo de un tiempo es, todavía hoy, objeto de numerosas especulaciones. El nombre de su descubridor, Von Economo, sigue citándose, pero el mayor experto en la materia fue probablemente otro médico, Felix Stern (1884-1941). Pocas descripciones de este neurólogo judío, nacido el 5 de abril de 1884 en Gross-Glogau, en la Baja Silesia (hoy Głogów), han sobrevivido: las que quedan se encuentran esparcidas en archivos de Alemania y Gran Bretaña, y permiten trazar el retrato de un investigador sobre la pista de una «encefalitis epidémica» diferente a las demás.

Más allá de las fronteras alemanas

En los años veinte, se le encargó a Stern que pusiera en marcha en el Hospital Universitario de Gotinga el primer servicio médico alemán especializado para pacientes con encefalitis letárgica. Allí efectuó sus investigaciones y trató centenares de enfermos en todas las fases de la dolencia. Sus hallazgos le dieron a conocer más allá de las fronteras de Alemania y le llevaron a reeditar su libro de 1922 Die epidemische Encephalitis («La encefalitis epidémica»), que muy rápidamente se convirtió en la obra de referencia para toda persona que se enfrentara con la enfermedad.

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La encefalitis letárgica en España entre 1918 y 1936

    • Iñigo Corral

La enfermedad, que afectó sobre todo a los jóvenes, se caracterizó por síntomas de somnolencia y alteraciones oculares. Muchos de los pacientes sufrieron secuelas con parkinsonismo crónico.

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