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1 de Marzo de 2011
Terapia

Disociación de asociaciones

Una alternativa a los tratamientos clásicos en el trastorno compulsivo-obsesivo consiste en que el propio paciente elimine sus prejuicios.
yannick wegner
Hamburgo, 26 de enero de 2011. Para Markus P. hoy es un mal día, como todos los 26 de cada mes. También en otras fechas del calendario, pongamos el 9 de abril, siente miedo de que ocurran sucesos terribles. El temor le impide salir de casa. Las datas inquietantes tienen una característica en común: el número 13, la cifra de mal augurio de Markus. Las fechas son un múltiplo de 13 o su adición suma 13.
Markus P. asocia el número 13 exclusivamente con el peligro. Aunque reconoce que su preocupación carece de fundamento y resulta exagerada, cuando intenta pensar en otra cosa, el insistente número y las desgracias que le acompañan acuden de forma imperiosa a su mente. Solo existe una manera para alejar por unos instantes su temor: dedicarse por completo y con intensidad a limpiar y ordenar. Así, cuando ve el número 13 en un diario, en alguna lata de conservas o en un anuncio televisivo, empieza a fregar de manera compulsiva el piso de su vivienda. En ocasiones el ritual dura horas, haya suciedad o no.

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