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1 de Mayo de 2005
Medicina

Trastornos de la hipófisis

A raíz de un grave traumatismo cefálico, muchos pacientes cambian en sus reacciones con los demás. La causa suele ser un trastorno de la hipófisis.
No ha amanecido todavía cuando Mario Nonídez pedalea con fuerza por una calle de Valencia. Mira a su alrededor, levanta su brazo izquierdo, se coloca en el centro de la calzada y se dispone a girar hacia la derecha. Instantes después Mario, físico de 36 años, yace inconsciente sobre el pavimento con una pierna destrozada y heridas sangrantes. El conductor del auto que circulaba detrás de él vio la maniobra de giro y frenó, pero inmediatamente detrás venía un coche deportivo, que quiso aprovechar precisamente esa maniobra para adelantarlo. Este segundo coche arrolló al ciclista, que iniciaba el giro.
Así lo cuenta la víctima, fiado en las informaciones de testigos, pues él no puede acordarse del accidente sufrido hace cuatro años. Tampoco recuerda lo sucedido tres días antes ni unas semanas después de la fecha fatídica. El cerebro de Mario quedó tan alterado después del accidente, que durante varias semanas tuvo que permanecer en coma artificial. Se le apreció un grave traumatismo craneoencefálico (TCE): lesiones en las que se ven afectados el cerebro, los nervios craneales, la piel y los huesos. La mitad de los pacientes con TCE grave fallecen en las primeras dos horas. A Mario le salvó que en el propio lugar del accidente se le practicara la respiración artificial y se le trasladara en seguida a una clínica de urgencias.

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