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Autismo en otra especie

Un singular bebé bonobo proporciona un caso raro a los investigadores del autismo.
Cortesía de Elizabeth Rubert-Pugh / Great Ape Trust
Teco es un bonobo, inquieto y juguetón, de la tercera generación nacida en cautividad en el Great Ape Trust, en Des Moines, Iowa. Exhibe su gusto, habitual en los simios, por los juegos y las frutas. Pero debido tal vez a lo traumático de su parto (su madre necesitó más de 60 horas) o a una predisposición genética, Teco presenta ciertas peculiaridades que recuerdan al autismo en los humanos: no es capaz de aferrarse a su madre o nodriza como instintivamente hacen los demás simios jóvenes, aversión al contacto físico que se observa también en los niños con autismo. Asimismo, tiende a mirar fijamente los objetos brillantes, rehuye las miradas y coordina con dificultad sus extremidades. Un análisis genético de los bonobos, ya en curso, podría arrojar luz sobre el estado de Teco y abrir nuevas perspectivas sobre las raíces genéticas del autismo en los humanos.

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