Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Julio de 2012
Farmacología

Medicación "anti-Prozac"

Analgésicos de libre dispensación pudieran bloquear ciertos antidepresivos.
© fotolia / outdoorsteppa
A menudo, en la depresión, fracasan los fármacos. Por razones que en gran medida se ignoran, aproximadamente uno de cada tres pacientes con depresión no mejora con ningún antidepresivo. No obstante, de un estudio reciente se desprende que cosas tan sencillas como los analgésicos de libre dispensación pudieran tener algo que ver en ello. El ibuprofeno, la aspirina y otros antiinflamatorios pueden interferir la acción de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), el tipo de antidepresivo más utilizado.
Los fármacos antidepresivos alteran la química cerebral, elevando la concentración de serotonina, un neurotransmisor, en las sinapsis neuronales. La neurocientífica Jennifer L. Warner-Schmidt, de la Universidad Rockefeller, y sus colaboradores, han observado que ciertas proteínas cerebrales que interactúan con los ISRS podrían ser susceptibles a ciertos antiinflamatorios, entre ellos, varios analgésicos.
Para explorar esta posibilidad, el equipo se embarcó en una serie de experimentos con roedores. En uno de los ensayos se midió el tiempo que tardaba un ratón en vencer su miedo ante un espacio nuevo y abierto y dirigirse hacia comida situada en su centro. Ratones que habían recibido durante dos semanas citalopram, un ISRS, se decidieron a probar bocado en menos de la mitad de tiempo que los múridos no medicados. Pero ratones tratados con ibuprofeno más ISRS durante dos semanas tardaron casi tanto en atreverse como los no medicados, según informan Warner-Schmidt y colaboradores en Proceedings of the National Academy of Sciences USA.
El equipo examinó también datos procedentes de un estudio anterior con enfermos con depresiones refractarias al tratamiento. En dicho trabajo se evaluaba la respuesta de los participantes a un ciclo de 12 semanas de tratamiento con citalopram, y se consignaban otras posibles medicaciones. En pacientes que tomaron un antiinflamatorio o paracetamol durante su tratamiento con ISRS el porcentaje de quienes experimentaron alivio en sus síntomas fue notablemente menor que el de quienes no los tomaron.
Los investigadores proyectan realizar estudios para averiguar la forma exacta en que los analgésicos interfieren con los ISRS y determinar las dosis analgésicas que resultan contraproducentes. Aun así, los datos recogidos hasta ahora «son valiosos para los médicos», afirma Warner-Schmidt. «Es una información que deberían tener en cuenta al examinar a individuos que no responden a un ISRS.»

Artículos relacionados

Puedes obtener el artículo en...

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.