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  • Marzo/Abril 2012Nº 53
Encefaloscopio

Psiquiatría

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Hiperactivo hoy, tranquilo mañana

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad puede desaparecer con el tiempo.
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El déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es de carácter crónico; de no tratarse puede predisponer al niño a una vida de dificultades en el aprendizaje y en las relaciones con otras personas. Tal ha sido la presunción que ha inspirado los métodos más difundidos de tratamiento del TDAH. Nuevas investigaciones apuntan a que dicho trastorno podría ser menos persistente de lo que se creía hasta ahora.
Un equipo dirigido por Prudence Fisher y J. Blake Turner, ambos de la Universidad de Columbia y del Instituto de Psiquiatría de Nueva York, ha revisado los historiales de casi 1500 niños, procedentes de cuatro estudios en los que se habían aplicado entrevistas estándar para detectar el TDAH. Observaron que una mayoría de los probandos diagnosticados en un inicio de TDAH habían dejado de presentar los indicadores del síndrome al cabo de dos años.
En el TDAH se distinguen tres subtipos correspondientes a hiperactividad, atención deficiente y a la combinación de ambos. En una entrevista de seguimiento realizada dos años después, la mitad de los niños incursos en los subtipos «hiperactivo» y «desatento» se mostraron asintomáticos. Aunque el subtipo «compuesto» apareció más persistente, entre un 18 y un 35 por ciento de los miembros de ese grupo habían dejado de presentar síntomas del trastorno. Los niños con sintomatología múltiple y limitaciones graves presentaban la misma probabilidad de desaparición del trastorno que otros con sintomatología más leve. Por otro lado, las variaciones no eran atribuibles al éxito del tratamiento.
En opinión de Turner, tales hallazgos sugieren que debería darse a la definición de TDAH una mayor especificidad. Si, por definición, todo trastorno ha de ser de larga duración, «entonces estamos sobrediagnosticando el de TDAH», afirma. Turner y Fisher son asesores en la revisión del Manual diagnóstico y estadístico de las enfermedades mentales (DSM), un vademécum de directrices para el diagnóstico de trastornos psiquiátricos. Turner recomienda cautela en el diagnóstico y tratamiento farmacológico de niños cuya conducta, aunque resulte irritante para muchos adultos, es muy probable que sea transitoria.
Joel Nigg, profesor de psiquiatría en la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón y sin relación con el estudio, considera que la investigación refleja cómo va cambiando nuestra forma de entender el TDAH. Hace 50 años, los expertos sostenían que a la mayoría de esos niños «se les pasaría al crecer». En los años 1979 y 1980, nuevos trabajos parecieron mostrar que el TDAH iba a durar toda la vida. La verdad puede encontrarse a medio camino. En opinión de Nigg, «posiblemente sea crónico en ciertos casos, fluctuante en otros, y puede que algunos niños mejoren de forma espontánea».

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