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Actualidad científica

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  • Mente y Cerebro
  • Octubre/Diciembre 2004Nº 9
Mente, cerebro y sociedad

Filosofía

Neurociencia y reduccionismo

Con sólo investigar el cerebro no puede entenderse la mente.

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En La búsqueda científica del alma, Fransic Crick afirma textulmente: "La hipótesis revolucionaria es que «Usted», sus alegrías y sus penas, sus recuerdos y ambiciones, su propio sentido de la identidad personal y su libre voluntad, no son más que el comportamiento de un vasto conjunto de células nerviosas y de moléculas asociadas. Tal como lo habría dicho Alicia de Lewis Carroll: «No eres más que un montón de neuronas». Aunque en su día Crick diera a su hipótesis el nombre de 'Hipótesis Asombrosa', lo cierto es que pocos fueron los asombrados; algunos pudieron, incluso, sentirse francamente estafados. Pues lo que subyace en el núcleo de la hipótesis no es otra cosa que la antigua idea de explicar el mundo mental y las leyes que lo gobiernan de acuerdo con los dictámenes de la biología, la química y la física.

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