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1 de Octubre de 2004
Historia

Psicología y cerebro. La tradición española

A la gran aportación española en torno al sistema nervioso, realizada por Cajal y su escuela, la acompañan otras especulaciones originales sobre la mente y su base biológica, debidas a la creatividad científica de Simarro y de Turró.
Dentro del limitado campo de la ciencia española, destaca una tradición interesada en el conocimiento de las relaciones entre mente y cuerpo. Es un tema que aparece y desaparece una y otra vez a lo largo de la historia moderna hasta hoy. Cabría mencionar aquí figuras renacentistas como Luis Vives, Juan Huarte o Miguel Sabuco, y ya en el siglo xix, frenólogos como Mariano Cubí y Soler, o médicos como Pedro Mata.
Sin embargo, hay un hito decisivo, que es la constitución de la psicología como ciencia natural, fuera ya de la filosofía. Solemos atribuir a Wilhelm Wundt esa primacía, al establecer su laboratorio de psicología en la Universidad de Leipzig en 1879, algo que iba a servir de referencia a todo el ámbito de la nueva disciplina. Empezó entonces allí, y pronto en varios otros lugares --por ejemplo, con Théodule Ribot, en Francia, o William James, en Estados Unidos-- un modo de conocimiento nuevo, que aspiraba a ser una ciencia de la mente, al verla como una entidad biológica, fruto de la evolución y causa de los comportamientos adaptativos frente al medio.

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