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1 de Enero de 2004
Neuromedicina

Migrañas

Determinadas mutaciones pueden llevar a una inflamación dolorosa de las meninges.
Los golpes y martillazos en la cabeza resultan insoportables. La luz, los ruidos y los olores producen, de repente, un dolor intenso; cualquier movimiento, por mínimo que sea, exacerba las molestias. A menudo los dolores afectan sólo a un hemisferio cerebral (hemicrania), pero son tan intensos, que los afectados piensan que su cabeza va a estallar. El cuadro se acompaña de náuseas y vómitos. Es un flaco consuelo saber que Sigmund Freud, Hildegard von Bingen, Marie Curie, Charles Darwin, Karl Marx, Friedrich Nietzsche y otras celebridades se quejaran de estos dolores.
A los afectados y a su entorno les resulta sorprendente e incomprensible el paso brusco de un bienestar satisfactorio a un sufrimiento agudo, y viceversa. Puesto que la exploración médica se revela incapaz de diagnosticar ninguna causa directa de la enfermedad, ni siquiera con las técnicas modernas de formación de imágenes, quienes la ignoran piensan que se trata de un comportamiento teatral o manifestación de algún trastorno psíquico. Pero la migraña es una enfermedad fisiológica cuyas causas se han venido investigando con creciente profundidad hasta llegar a su mecanismo molecular.

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