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1 de Julio de 2004
Conducta

Juego patológico y errores cognitivos

¿Por qué la búsqueda de la fortuna en los juegos de azar se convierte para algunos en su ruina? A través del estudio de los errores de razonamiento en el análisis de las probabilidades, podemos encontrar una explicación de la paradoja que supone seguir.
¿Quién no ha comprado un décimo de lotería, ha echado unas monedas en una máquina tragaperras o ha apostado a la lotería primitiva cuando hay un bote millonario? Resulta fácil entender que, en un momento dado o, incluso, de forma regular, se intente buscar la suerte o la fortuna en el azar, a través de un número de lotería, de las frutas de una máquina tragaperras, de un cartón de bingo o de la bolita que rueda en la ruleta. Pero cuesta más comprender por qué algunas personas siguen apostando en estos juegos de azar, a pesar de haber dedicado dinero y tiempo suficientes como para constatar que lo razonable sería renunciar a tratar de ganar o recuperar las pérdidas.
Los juegos de azar constituyen una posibilidad más de entretenimiento. Participar en juegos de azar, como consumir alcohol, es una actividad que en cantidades adecuadas puede resultar positiva y servir de entretenimiento, pero en cantidades excesivas se acaba convirtiendo en un serio problema. No obstante, aunque dista de estar clara la barrera entre estos dos extremos, lo cierto es que acompañando a estos juegos siempre han aparecido efectos negativos, que comportan sufrimiento personal y alarma social.

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