Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Mente y Cerebro
  • Marzo/Abril 2019Nº 95
Encefaloscopio

Demencia

Gratuito

Mentes más en forma en verano

En los meses más cálidos, las personas mayores presentan un mejor rendimiento cognitivo.

Menear

Los resultados de las pruebas para detectar la posibilidad de una demencia podrían depender, en gran medida, de la época del año en que se efectúan. Según se ha descubierto, en los meses más cálidos, las personas mayores disfrutan de mejores capacidades cognitivas. El hallazgo se desprende de un análisis publicado por Andrew Lim y otros neurólogos de la Universidad de Toronto.

Los investigadores analizaron los datos de 3353 sujetos que habían formado parte de distintos estudios en Francia, Canadá y Estados Unidos. La edad media de los voluntarios era de 75 años. Además de realizar un reconocimiento médico a los sujetos, se comprobaron, entre otras características, las facultades mentales y la capacidad de concentración. Así, por ejemplo, se les pidió que memorizaran series de palabras y cifras. Los investigadores hallaron que los probandos que habían sido evaluados en verano y otoño tenían mejor memoria que aquellos que habían efectuado las pruebas en invierno y primavera. Los datos estadísticos revelaron que el punto de inflexión se encontraba poco antes del equinoccio de septiembre.

Por otra parte, los individuos que participaron en el estudio en invierno o primavera presentaban, aproximadamente, un 30 por ciento más de riesgo de recibir un diagnóstico de demencia o deterioro cognitivo leve. En el líquido cefalorraquídeo de estos también se detectó una mayor concentración de la proteína amiloide beta 42. Esta proteína se relaciona con la formación de las temidas placas o depósitos en el cerebro, las cuales, al parecer, perjudican el funcionamiento cerebral y se hallan en mayor cantidad en los pacientes con la enfermedad de Alzheimer.

Numerosos procesos del organismo sufren oscilaciones dependiendo de la estación del año. Un ejemplo es la depresión invernal, que también puede ocasionar trastornos cognitivos. Por ello, en este estudio se calculó la predisposición a la depresión de los participantes.

Fuente: PLOS Medicine, vol. 15, e1002647, 2018

Puede conseguir el artículo en: