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Neurobiología del trance

¿Funciona la hipnosis? ¿Tiene efectos curativos el estado de trance? Esos fenómenos, aceradamente criticados, comienzan a atraer la atención de la neurobiología.

Así describe una participante de una de las tantas ceremonias de vudú haitianas: "El compás, que hasta entonces había requerido una atención insoportable, se había ralentizado en un grado más, con un ritmo de movimiento como de cámara lenta, de manera que mi conciencia tenía ahora tiempo de vagar de un sitio para otro. Qué maravilloso redoblar de tambores, dirigirse hacia ellos y, todo eso, sin esfuerzo alguno." Lo que había experimentado era un momento de trance, una situación entre la vigilia y el sueño, entre la actividad y la relajación; una condición en la que se desdibuja la percepción corporal y parece dilatarse el tiempo.
Llámense curanderos, chamanes, brujos o gurús, no hay apenas sociedad humana que no cuente con algunos expertos capaces de sumergirse en esos campos misteriosos del extramundo. Se sirven de los trances para deslizarse en un presunto universo de una dimensión desconocida. Estos expertos del arrebato esperan encontrar en ese lugar consuelo, sanación o la fusión con una fuerza superior.

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