Entre culturas

La inmigración, con sus circunstancias vitales peculiares, favorece la aparición de problemas psíquicos. Para mitigarlos, los terapeutas deben superar barreras lingüísticas y malentendidos culturales.
"Siento como si me clavaran un puñal en la espalda". La mujer de la sala de consulta se ha bajado el velo hasta las cejas, se retuerce las manos y mira al médico con una mezcla de desconfianza y esperanza. "¿Dónde le duele exactamente?", pregunta el doctor. "En todas partes. Probablemente la vecina me ha echado mal de ojo y no llevaba conmigo el amuleto. ¡Ahora no puede ayudarme nadie!"
Cuando médicos o psicoterapeutas se encuentran con pacientes de otros ámbitos culturales, no es raro ese tipo de diálogo. El experto se siente confuso y desconcertado; el paciente, incomprendido. Según el país de origen, diverge el sentido de enfermedad, la vivencia y expresión del sufrimiento corporal y mental e incluso el tratamiento aconsejable.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso a la revista?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.