Sobre las causas de la narcolepsia

Quienes padecen narcolepsia sólo pueden permanecer despiertos un par de horas, antes de que les vuelva a vencer el sueño. La investigación descubre, en el déficit de cierto neurotransmisor, la causa de esta enigmática enfermedad.
De niños resistíamos las clases aburridas con breves cabezaditas, sin que se percatara el maestro. Pero a Lucio García se le cerraban los ojos en todas las clases, pese a sus esfuerzos por vencer el sueño. Jugaba con el bolígrafo entre sus dedos, para despertarse con el ruido que producía su caída en el tablero del pupitre. De su ataque intempestivo de sueño no cabía culpar al monólogo plano del maestro. Lucio padece una rara enfermedad neurológica: narcolepsia.
A sus 56 años, aquel niño dormilón es hoy profesor de matemáticas. Todavía se esfuerza en su pugna contra esa inclinación, sobre todo si tiene clase a primera hora de la tarde, le toca vigilancia o debe desarrollar otras funciones monótonas. Esta imperiosa necesidad de dormir constituye el síntoma típico de la narcolepsia. En condiciones normales, pasamos despiertos unas 16 horas, a las que siguen las ocho restantes de sueño reparador. Pero los que sufren esa patología han de dormir breves momentos con mucha frecuencia.

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