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Clara García: Soy estudiante de económicas, pero también me interesan los temas de psicología y neurociencia. En uno de los últimos números de su revista leí un artículo sobre el síndrome de desgaste en los padres de familia [«Padres al límite de sus fuerzas», por Moïra Nikolajczak e Isabelle Roskam en Mente y Cerebro n.o 92, 2018]. El reportaje me hizo pensar que la expresión «síndrome de desgaste» podría aplicarse a muchos ámbitos además de los ya establecidos, como son el síndrome de desgaste laboral y, ahora, el de desgaste de los padres. ¿Por qué no existe un «síndrome de desgaste de los estudiantes»? ¿O de los desempleados en busca de trabajo? Quizás incluso se podría utilizar el término y diagnóstico de «síndrome de desgaste» para los abuelos canguro, los cuidadores de ancianos, los hermanos mayores, los niños sobreestimulados... En fin, ¿quién padece una enfer­medad, la persona o la sociedad?

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