Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Enero de 2019
Neurología

Detección de cambios cerebrales ­tempranos relacionados con el alzhéimer

La resonancia magnética permite detectar las alteraciones de conectividad neuronal en ratas con la enfermedad de Alzheimer antes de que presenten síntomas de deterioro cognitivo.

Mediante neuroimagen por resonancia magnética y tractografía se determinan los haces de fibras ­(izquierda) a partir de los que se obtiene la red de conexiones anatómicas del cerebro (derecha). [Cortesía de Emma Muñoz Moreno]

La experimentación con animales transgénicos resulta clave para evaluar y comprender qué sucede en el cerebro antes de que aparezca el deterioro cognitivo relacionado con la enfermedad de Alzheimer. De hecho, los roedores modificados genéticamente para estudiar el alzhéimer permiten el seguimiento de las distintas fases de la enfermedad en solo dos años, cuando en los humanos su evolución suele durar décadas. Pero ¿cuándo se inicia el trastorno?

Según hemos comprobado mediante neuroimágenes por resonancia magnética (RM), los cambios en la red de conexiones del cerebro de ratas transgénicas suceden a edades muy tempranas.

Neuroimágenes reveladoras

Distintas regiones cerebrales se encuentran unidas entre sí a partir de una compleja red de conexiones neuronales. En la enfermedad de Alzheimer (que ha sido considerada un síndrome de desconexión), esa conectividad presenta alteraciones, lo que modifica, a su vez, la comunicación entre distintas áreas del cerebro. Mediante RM y un sistema de procesado computacional avanzado es posible identificar y estudiar la red cerebral.

Las neuroimágenes por RM ofrecen información de distintas características del cerebro: la estructura anatómica, el sistema circulatorio y la actividad cerebral, entre otros. Entre las distintas modalidades de esta destacamos dos de ellas que permiten caracterizar la conectividad cerebral: la RM de difusión y la RM funcional. La primera, evalúa la difusión de las moléculas de agua en los tejidos, que sucede principalmente en paralelo a los axones de las neuronas. De esta manera, mediante un algoritmo computacional denominado tractografía, muestra el «cableado» del cerebro y hace posible identificar la red cerebral estructural. La segunda, la RM funcional, analiza la conectividad de forma indirecta: registra el consumo de oxígeno de las neuronas, el cual aumenta cuando las células nerviosas se hallan activas. Ello permite identificar áreas cerebrales que se activan a la vez e inferir de esta forma cómo se comunican entre sí las distintas áreas del cerebro. De este modo, podemos identificar la red cerebral funcional.

Artículos relacionados

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.