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  • Mente y Cerebro
  • Enero/Febrero 2019Nº 94
Preguntas con respuesta

Emociones

¿Existe el amor a primera vista?

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«Nuestras miradas se cruzaron en unas décimas de segundo; fue como un flechazo». Con estas o similares palabras relatan algunas personas cómo conocieron a su pareja. Pero ¿es posible enamorarse de alguien a quien no se conoce en absoluto? ¿Se trata de amor este embelesamiento inicial?

Cuando nos enamoramos y contraemos esa unión emocional con otra persona, determinados procesos neuroquímicos en el cerebro se transforman. Las estructuras cerebrales que se hallan implicadas en estas situaciones son, sobre todo, las más sensibles a la oxitocina y la dopamina. La oxitocina, con frecuencia denominada «hormona del amor o del apego», está relacionada con una serie de procesos fisiológicos, entre ellos, el nacimiento y la producción de leche en las madres lactantes. Pero también influye sobre nuestra conducta de apego al incrementar la sensación de placer y reducir el estrés. La dopamina, por su parte, aumenta la iniciativa y la motivación.

La intensidad de las señales cerebrales que desencadenan la oxitocina y la dopamina se modifica cuando nos enamoramos. De hecho, el «éxtasis» del enamoramiento activa los mismos centros de recompensa que muchas drogas. Además, los estudios mediante neuroimagen han revelado que las regiones dopaminérgicas del cerebro se muestran más activas cuando se mira a la pareja amada.

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