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El efecto Google

Internet ha cambiado la forma en que nuestro cerebro almacena la información.
© Dreamstime / Picsfive
Hace cuatro años, tras consultar en la Red algunos datos de películas, la psicóloga Betsy Sparrow, de la Universidad de Columbia, le preguntó a su marido: «¿Cómo lo hacíamos antes de Internet?». Y decidió averiguar el modo en que Google, y toda la información que pone a nuestra disposición, ha modificado la forma de pensar de la gente. Después de cuatro experimentos, obtuvo la respuesta que buscaba. Se publicó en Science en agosto de 2011. La investigadora sugiere que la Red sirve de memoria externa; a ella encomendamos el recuerdo de ciertas cosas.
En uno de sus experimentos presentó a dos grupos de estudiantes una serie de datos sobre cultura general. A uno de los grupos se le dijo que después podría consultar la información en el ordenador; el otro lo tendría prohibido. Los resultados mostraron que los individuos del primer grupo recordaron los datos peor que los del segundo. En conjunto, los hallazgos de Sparrow sugieren que los usuarios de Internet aprenden a recordar cómo hallar un dato más que a recordar el dato en sí mismo.
¿Significa lo anterior que la Red nos está volviendo estúpidos? Sparrow asegura que no, puesto que la memoria es mucho más que memorizar. Podría ser que nuestro cerebro se esté adaptando a las circunstancias actuales. Al fin y al cabo, vivimos en el mundo de Internet.

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