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1 de Septiembre de 2012
Psicopatología

Tricotilomanía

De la cabeza, de las cejas, de las pestañas... Ciertos sujetos padecen el impulso irrefrenable de arrancarse los pelos. ¿Cómo se presenta la tricotilomanía y cuál es el mejor método para tratarla?
© Dreamstime / Zdenka Darula

En síntesis

Los afectados de tricotilomanía se arrancan de manera compulsiva los cabellos.

En el origen del trastorno aparecen causas psíquicas (fobias, traumas), pero también factores biológicos; entre ellos, la herencia genética.

Hoy en día, la primera opción terapéutica para tratar la tricotilomanía consiste en la terapia cognitivo-conductal.
Casi todos nos hemos tirado literalmente alguna vez de los pelos o nos hemos envuelto los dedos con los cabellos mientras recapacitábamos ensimismados. También es usual que sobre todo las mujeres, aunque cada vez más hombres, se depilen el vello por motivos estéticos. Mas que alguien se arranque todos los días, en ocasiones durante horas, los pelos de la cabeza, provocándose incluso zonas de calvicie, cuesta de imaginar.
Ya en 1889, François Henri Hallopeau (1842-1919) comunicó el caso de un paciente que se arrancaba de una estirada mechones enteros de pelo. El médico francés bautizó tal fenómeno con el nombre de «tricotilomanía» (del griego thrix, «pelo»; tillein, «arrancar», y mania, «obsesión»). Sin embargo, hasta finales del sigloxx ese comportamiento no se consideró un auténtico cuadro clínico: un trastorno del control de los impulsos.

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