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1 de Noviembre de 2013
Psicología social

Sociabilidad para vivir más

Constatan que el aislamiento, no tanto la soledad en sí, puede aumentar el riesgo de muerte.

THINKSTOCK

En síntesis

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Según un robusto cuerpo de investigaciones, la soledad no es una buena amiga para la salud. Sabido era que el aislamiento puede acortar la vida, mas los expertos dudaban de si la auténtica responsabilidad recaía en el dolor y el estrés que puede conllevar la soledad o más bien en la desconexión social. En fecha reciente se ha desentrañado la función de ambos componentes en el empeoramiento de la salud. Según los resultados, incluso un contacto superficial con otras personas puede beneficiarla.

Andrew Steptoe, del Colegio Universitario de Londres, y su equipo entrevistaron a 6500 personas, mayores de 52 años, acerca de sus contactos sociales y experiencias de soledad. Siete años después de la encuesta averiguaron cuales de los encuestados habían fallecido en ese intervalo de tiempo. En un principio, la tasa de muertes entre los individuos calificados de «sumamente solitarios» parecía más alta que entre los sujetos de puntuaciones bajas o medias. Quienes vivían en más completo aislamiento social mostraron, sin embargo, una tasa de mortalidad más elevada: el 21,9 por ciento de los clasificados como «muy aislados» frente a un 12,3 por ciento de personas con menor grado de aislamiento. Teniendo en cuenta la salud de estos individuos, y otros factores demográficos, esta diferencia supone una mortalidad 1,26 veces mayor, concomitante con un alto grado de aislamiento social.

Los hallazgos, publicados en línea el pasado mes de marzo en Proceedings of the National Academy of Sciences USA, parecen indicar que incluso un breve contacto social, aunque no implique un estrecho vínculo emotivo (una conversación cortés con un vecino o un cotilleo en el mercado, por ejemplo) podría alargar la vida. Si bien parece que los resultados apuntan a que vivir en la ciudad o en una residencia pudieran ser benéficos, Steptoe afirma que ello no invalida la cara negativa de la soledad: «Existen abundantes pruebas de que, aparte de la muerte, la soledad está en relación con el bienestar y otros efectos sobre la salud». Y agrega: «Pero nuestro estudio plantea una visión más amplia de los beneficios de las relaciones sociales, que no se limitan a relaciones emotivas estrechas».

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