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Actualidad científica

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  • Septiembre/Octubre 2018Nº 92

Psicología

«Buscamos a personas que caigan simpáticas»

Para el éxito de una misión a Marte, la tripulación deberá estar en armonía también bajo estrés. El psicólogo ­Dietrich Manzey sabe cómo evitar pelearse por todo.

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Desde hace más de 50 años, enviamos personas al espacio. ¿Por qué un vuelo a Marte supone un desafío extraordinario para los astronautas?

Una expedición a Marte es compleja ya solo por sí misma, pues su duración es mucho más larga que todas las misiones emprendidas hasta ahora. Para alcanzar el planeta se necesitan unos seis meses. Y la tripulación debe permanecer en el lugar el tiempo necesario hasta que la alineación de los planetas sea favorable para un vuelo de regreso, el cual puede sobrepasar el año de viaje. Además, la comunicación con la Tierra es muy limitada. Marte está tan lejos que cuando los tripulantes formulan una pregunta reciben respuesta, en el caso más extremo, con una demora de más de 40 minutos. Por tanto, no podríamos asistir al equipo como en las misiones en el espacio cerca de la Tierra.

Cuando un grupo reducido de personas convive tanto tiempo bajo condiciones difíciles, los conflictos son probables, ¿no es así?

El experimento Mars-500, en el que en 2010 seis voluntarios simularon una expedición a Marte durante 520días en un contenedor en Moscú, mostró que las personas soportan semejante situación extrema y también que se entienden entre sí. No obstante, en un proyecto precursor en el año 1999, durante la fiesta de Año Nuevo, tras un par de copas de champán, se llegó a una pelea, y alguien besó a una participante en contra de su voluntad. Este escándalo se cita con frecuencia como ejemplo de los riesgos especiales en misiones de larga duración con una pequeña tripulación. Pero violencia y agresiones también se dan en la Tierra. Yo veo en ello una mera prueba de que los problemas que conocemos en casa pueden ocurrir igualmente en la navegación espacial, con la diferencia de que este tipo de incidentes tiene consecuencias mucho más graves en el espacio. Allí no existe la posibilidad de abandonar el escenario. Por ese motivo resulta importante minimizar el riesgo a través de un entrenamiento minucioso y de la correcta elección de la tripulación.

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