Novillos escolares

Casi todos los jóvenes dejan alguna vez de ir a clase. Los motivos no deben buscarse exclusivamente en los alumnos: los maestros y las escuelas tienen gran parte de responsabilidad.

GEHIRN & GEIST / MANFRED ZENTSCH

Responda con la mano en el corazón: ¿nunca se escabulló de ir a clase cuando era niño? Algunos piensan que haberlo hecho ocasionalmente es motivo de prestigio y hablan a favor de la autoafirmación de los alumnos. ¿Estamos, por tanto, ante un «delito de caballeros»?

Si hacemos caso a los medios de comunicación, la respuesta es: no. Suele leerse que en Alemania medio millón de alumnos hace novillos por sistema y que este número va creciendo de forma alarmante. En realidad no existen datos fiables que lo confirmen. También suele decirse que quien hace novillos tiene más probabilidades de caer en la criminalidad o de seguir cualquier otro descarriado camino. Los padres, preocupados, se preguntan: ¿los novillos son algo baladí o constituyen un problema que hay que tomar en serio? O también: ¿qué ha movido a huir de clase a los niños y jóvenes que lo han hecho?

Por desgracia es difícil encontrar estudios amplios que se ocupen de este complejo problema. Para disponer de más información sobre el absentismo escolar en Suiza, hemos realizado una encuesta por todo el país y hemos entrevistado a casi 4000 alumnos de entre 13 y 17 años, escogidos al azar. Por un lado, constatamos que el fenómeno está muy difundido; por el otro, llegamos a la conclusión de que no es posible definir un prototipo de «alumno que hace novillos».

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso a la revista?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.