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  • Julio/Agosto 2018Nº 91
Encefaloscopio

Psiquiatría

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Estimulación eléctrica contra la depresión

La estimulación electroconvulsiva reducen los síntomas en la depresión mayor y la psicosis.

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La terapia electroconvulsiva es un método controvertido aunque efectivo para tratar la depresión mayor o las psicosis. Con esta técnica se sobreestimula el cerebro de manera selectiva y con breves impulsos eléctricos que desencadenan las convulsiones. Sin embargo, se desconoce por qué alivia los trastornos psicológicos.

Los investigadores dirigidos por Jiaojian Wang, de la Universidad China de Electrotecnia en Chengdu, analizaron las consecuencias de las convulsiones en el cerebro. Para ello, exploraron a 23 personas con depresión que no habían mostrado una mejoría con los tratamientos anteriores o que presentaban riesgo elevado de suicidio. También examinaron a 25 participantes sanos. Los pacientes recibieron las sesiones de electroconvulsión necesarias hasta que apenas mostraron síntomas depresivos: el promedio fue de siete sesiones a lo largo de dos o tres semanas. También se analizó su cerebro mediante resonancia magnética antes y después de la intervención.

Al inicio del experimento, los sujetos con depresión mostraron menos sustancia gris en la amígdala izquierda, una región cerebral crucial para la valoración emocional de los estímulos sensoriales. Después del tratamiento, en cambio, esta estructura había aumentado de forma notable. Además, la terapia electroconvulsiva mejoró la comunicación de algunas regiones cerebrales entre sí, por ejemplo, entre la amígdala y el giro fusiforme del lóbulo temporal. Al parecer, la creciente entrada de información desde esta región habría estimulado el crecimiento de nuevas neuronas en la amígdala, informan los autores.

«Hace tiempo que sabemos que la amígdala desempeña un papel importante en la depresión», señala Sarah Kayser, de la Clínica Universitaria de Maguncia, quien no participó en este experimento. «Por ese motivo, es congruente que se hayan encontrado modificaciones en dicha región.» Esta neuróloga y psiquiatra explica que, junto con la formación de nuevas células nerviosas, los científicos también habrían descubierto nuevos mecanismos de acción. Estudios previos han mostrado que las descargas eléctricas también estimulaban la liberación de neurotransmisores en el cerebro, como la serotonina y la dopamina. Por ello, según Kayser, la estimulación de la neurogénesis en la amígdala sería solo parte del fundamento que podría explicar el efecto de la terapia electroconvulsiva.

Kayser añade que aplicar el tratamiento mediante descargas eléctricas a los pacientes todavía goza, injustamente, de mala reputación. En el mejor de los casos, muchos psiquiatras consideran este método como última opción cuando han fracasado otras terapias que han aplicado durante años. Alrededor del 50 al 70 por ciento de los pacientes con depresión refractaria al tratamiento se benefician de esta intervención. Hoy en día, la terapia electroconvulsiva se aplica con anestesia total.

Fuente: Social Cognitive and Affective Neuroscience, vol. 12, págs. 1983-1992, 2017

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