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  • Julio/Agosto 2018Nº 91
Encefaloscopio

Neurociencia

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Reconexión de los nervios seccionados en monos

Logran que macacos rehsus recuperen la movilidad de su mano mediante una invertención con células precursoras.

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Unos investigadores estadounidenses han implantado células neuronales progenitoras en la médula de macacos rhesus con el objetivo de reconectar circuitos nerviosos previamente seccionados. Como resultado, los animales volvieron a controlar la mano y el antebrazo, a pesar de que anteriormente habían sufrido daños en la columna vertebral. Según informa un equipo dirigido por Mark Tuszynski, de la Universidad de California en San Diego, la intervención fue exitosa en cinco de los nueve monos del experimento. Los animales que habían recuperado la movilidad de sus dedos eran capaces de agarrar de nuevo una naranja, por ejemplo.

Investigaciones previas ya habían demostrado que, tal y como se esperaba, al trasplantar células precursoras extraídas de la médula de un embrión humano, estas se convertían en células maduras diferenciadas. Además, esas jóvenes neuronas formaron hasta 150.000 axones, a través de los cuales la célula envía sus señales eléctricas.

Desde hace décadas, los científicos investigan el modo de reparar los daños nerviosos mediante métodos parecidos. Sin embargo, por el momento solo han tenido éxito en roedores. Extrapolar este logro a monos rhesus, genéticamente más similares a nosotros, podría abrir la puerta al ensayo con pacientes humanos. No obstante, todavía se está lejos de poder utilizar el método en la intervención terapéutica con personas. Entre otras razones, se desconoce si las nuevas células son capaces de alcanzar distancias mayores, de manera que puedan ayudar en la rehabilitación de los daños medulares que presentan estos pacientes.

Fuente: Nature Medicine,10.1038/nm.4502, 2018

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