Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

Inteligencia aviaria

Los hallazgos en la capacidad cognitiva de los córvidos contribuyen al conocimiento de la evolución de las destrezas sociales.

THINKSTOCK

La inteligencia de la familia de los córvidos, grupo de aves al que pertenecen cuervos, grajos, grajillas, cornejas y urracas, entre otras especies, rivaliza con la de monos y delfines. Estudios recientes revelan impresionantes detalles relativos al razonamiento social de los córvidos y ofrecen indicios acerca del modo en que pudo evolucionar nuestra propia inteligencia interpersonal.

Una de las capacidades que ha merecido la atención en fecha reciente es la respuesta de estas aves al ver rostros humanos. Según informaban Barbara Clucas y sus colaboradores, de la Universidad estatal Humboldt, en Ethology en abril de 2013, los grajos alzan el vuelo con mayor rapidez cuando la persona que se les acerca los mira directamente que si fija la vista hacia otro lado. Los investigadores se aproximaron a pie a grupos de grajos de tres zonas de los alrededores de Seattle, ora con la mirada fija en los pájaros, ora observando algún punto distante. Los córvidos se dispersaron antes cuando les observaban, a diferencia de otros animales, que evitan a las personas sea como sea.

Clucas conjetura que el hecho de ignorar a los humanos que se acercan mirando a otro lado constituye una adaptación aprendida de la vida en la gran ciudad. Múltiples estudios han demostrado que los grajos aprenden conductas de prudencia unos de otros.

El equipo de John Marzluff, de la Universidad de Washington y coautor con Clucas del artículo citado, comprobó las facultades de aprendizaje de estos pájaros. Los experimentadores se aventuraron en diversos parques de Seattle divididos en dos grupos que se distinguían por una máscara que les cubría el rostro. Unos enmascarados atraparon pájaros; los demás, con otra careta, sencillamente, pasaron de largo. Cinco años después, ambos grupos volvieron al parque portando sus respectivas máscaras. Los pájaros que fueron capturados la primera vez recordaban qué careta correspondía a los capturadores; acto seguido, transmitieron la información a sus crías y a otros grajos. Todos ellos graznaron con fuerza y huyeron de los investigadores que portaban la máscara amenazante.

Según Marzluff, aunque esta reacción pueda considerarse normal, resulta un tipo de aprendizaje social complejo a nivel cognitivo, además de raro en el reino animal. «Una cosa es aprender por experiencia propia y otra muy diferente observar lo que les ocurre a otros individuos e inferir de ello lo que nos pasará a nosotros», subraya.

Los cuervos reconocen rostros humanos valiéndose de las mismas vías visuales cerebrales que las personas, se constató en 2012. Mediante tomografía por emisión de positrones se halló que cuando los grajos veían caras humanas a las que asociaban con amenaza o, por el contrario, con atenciones, aumentaba en su cerebro la actividad de la amígdala, el tálamo y el tallo cerebral, regiones vinculadas al procesamiento de las emociones y al aprendizaje del miedo. También fulgieron áreas que regulan la percepción, atención y huida en respuesta a rostros amenazantes.

La similitud con la actividad cerebral humana y los paralelismos en cuanto a la inteligencia social revisten importancia, ya que pueden haber evolucionado tras la existencia de nuestro último antepasado común hará unos 300 millones de años. Las semejanzas de nuestra especie serían así un caso de evolución convergente que acontece cuando dos organismos sumamente diferentes desarrollan, por separado, unos mismos rasgos. Alex Taylor, experto en córvidos de la Universidad de Auckland, afirma: «La evolución ha llegado repetidamente a una misma solución».

Este artículo incluye

Puedes obtener el artículo en...

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.