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Cerebro con dificultad para olvidar

Los adultos se apegan a información inútil que les impide aprender.

ISTOCKPHOTO

Los niños superan con bastante ventaja a los adultos a la hora de aprender, sobre todo si se trata de idiomas. Una de las razones podría encontrarse en que el cerebro adulto se halla, en cierto modo, «repleto». La creación de nuevos recuerdos depende, en parte, de la destrucción de otros antiguos. Los adultos presentan en alto grado una proteína que dificulta tal olvido, indica un estudio reciente.

Cuando aprendemos, las neuronas se conectan entre sí a través de nuevas sinapsis, conexiones que facultan su comunicación. En cambio, cuando un recuerdo se desvanece, las sinapsis correspondientes se debilitan. Un equipo dirigido por Joe Tsien, del Colegio Médico de Georgia, dotó a ratones transgénicos de un nivel elevado de NR2A. Esta subunidad proteínica forma parte de un receptor en la superficie de ciertas neuronas, el cual regula el ingreso y egreso de magnesio y calcio en la célula. Se sabe que en el cerebro de los mamíferos, el NR2A tiende a prevalecer con la edad. Los múridos manipulados, aunque jóvenes, exhibían valores de NR2A propios de ejemplares adultos, de manera que acusaron cierta dificultad para formar recuerdos de larga duración. Su cerebro apenas podía debilitar las sinapsis, proceso que permitiría la pérdida de información inútil a favor de datos más recientes.

Puede que un fenómeno similar regule la memoria a corto plazo. Según un artículo aparecido en Cell en 2010, el cerebro produce una proteína que destruye las sinapsis que codifican la recordación a corto plazo.

La tesis de que el olvido resulta esencial para la memoria y la salud emocional cuenta con abundante respaldo de la investigación psicológica. Según un artículo de Tsien, publicado en Scientific Reports el pasado enero, los cerebros de más edad sienten un fuerte apego por sus conexiones sinápticas. Ello explica por qué cuando envejecemos nos resulta más laborioso aprender; asimismo esclarece el motivo por el que los problemas de memoria en edades avanzadas entrañan a menudo la recordación accidental de información obsoleta.

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