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1 de Julio de 2013
Psiquiatría

Las múltiples caras del TDAH

En la búsqueda de las bases biológicas del trastorno por déficit de atención e hiperactividad, los investigadores han hallado una serie de genes de riesgo y neurotransmisores implicados. Sin embargo, estos conocimientos no contribuyen por ahora a un mejor diagnóstico.

ISTOCKPHOTO / SERGEY AGAFONOV

En síntesis

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) puede manifestarse de numerosas maneras: sobreexcitación, impulsividad y distracción. También incluye a los niños que sueñan despiertos.

Diversos genes de riesgo contribuyen al trastorno al alterar el circuito del neurotransmisor dopamina.

Más allá de los medicamentos, la terapia conductual y el entrenamiento de los padres ofrecen una alternativa de tratamiento.

En el centro terapéutico de Lindenthal, un barrio de la ciudad alemana de Colonia, se respira tranquilidad a primera hora de la mañana. Nicole Benien, trabajadora social, se prepara para la sesión inicial. Dispone el juguete y el temporizador de cocina que necesita para el pequeño torbellino que aparecerá, en breve, acompañado de su madre. A los pocos minutos llaman a la puerta. Con energía irrumpe Lasse, de cinco años, en la habitación. Da educadamente los buenos días. Sus ojos centellean con impaciencia: ¿Qué haremos hoy? ¿Qué va a pasar ahora? El niño apenas puede refrenar su ímpetu. No obstante, debe aprender a controlarse.

En primer lugar, se pide a Lasse que se siente calmo sobre la colchoneta situada al lado de la mesa donde su madre, Heike Becker, conversará con la trabajadora social. Puede escoger un juguete con el que entretenerse mientras tanto. Elige unos bloques de construcción. La terapeuta pone en marcha el temporizador: el niño debe aguantar 15 minutos sin interrumpir a su madre mientras esta explica a Benien cómo ha ido la semana. En caso de saltarse la norma, Lasse perderá una pieza del juego. La cantidad de bloques que posea al final de la conversación determinará de cuánto tiempo dispondrán los tres para jugar juntos. La sustracción de piezas empieza pronto.

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