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1 de Septiembre de 2011
Neurociencia

Las sinapsis al detalle

Alrededor de 100.000 millones de neuronas en el cerebro humano se comunican entre sí gracias a unos 100 billones de interconexiones o sinapsis. La biología celular revela las claves de cómo sucede dicha transmisión de señales y qué ocurre si se altera.

GEHIRN & GEIST / MEGANIM

En síntesis

Los contactos sinápticos entre las neuronas garantizan la transmisión y el procesamiento eficientes de la información en el sistema nervioso humano.

En una sinapsis, el impulso eléctrico permite la liberación de vesículas de mensajeros. Las moléculas alcanzan, a través del espacio sináptico, su destino y se unen a los receptores. En la neurona receptora se desencadena una nueva señal eléctrica.

Las alteraciones de las proteínas involucradas en la liberación de los transmisores se asocian a diversas enfermedades, como la esquizofrenia, la depresión o el trastorno de déficit de atención con hiperactividad.

Las células nerviosas transmiten la información en forma de impulsos eléctricos: los potenciales de acción. Para comunicar dichas señales a otras neuronas recurren a las «sinapsis» (del griego syn, «junto», y haptein, «asir», «agarrar»), término que el fisiólogo y premio Nobel británico Charles S. Sherrington (1857-1952) destinó a la unión intercelular especializada entre neuronas.

Por lo general, las sinapsis se establecen entre la terminación del axón (la prolongación más larga) de la célula nerviosa emisora y el soma celular, una dendrita o una espina (una pequeña prolongación de las dendritas) de la neurona receptora. La transmisión de las señales en la sinapsis no suele entablarse por un contacto eléctrico directo, como ocurre con un enchufe. Al contrario, la neurona emisora y la receptora se hallan separadas por una pequeña ranura. A causa de ello, el potencial de acción de la neurona debe transformarse, de manera transitoria, en una señal química: cuando ocurre la activación eléctrica, la célula emisora libera neurotransmisores que alcanzan la receptora a través de la hendidura sináptica. Los mensajeros se unen allí a proteínas receptoras, fenómeno que desencadena una reacción en cascada dentro de la célula receptora. Por último, se genera de nuevo una señal eléctrica en dicha neurona.

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