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Actualidad científica

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  • Mente y Cerebro
  • Abril/Junio 2004Nº 7

Historia

La investigación cerebral bajo Hitler

Entre 1939 y 1945 fueron asesinados en Alemania y en los territorios ocupados más de 260.000 pacientes psiquiátricos. De este asesinato en masa sin parangón en la historia de la medicina, se beneficiaron neurólogos y psiquiatras.
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El 5 de enero de 1937 Julius Hallervorden, prestigioso patólogo y director entonces del Instituto Forense Central del Hospital Psiquiátrico en Potsdam, recibía una carta de un viejo conocido. La remitía Friedrich Panse, psiquiatra, quien, tras haber estado trabajando en el sanatorio berlinés de Wittenau, acababa de trasladarse a Bonn para ocupar la plaza de médico jefe del Instituto Provincial de Renania para la Investigación Genética de los Mecanismos Neurológico-Psiquiátricos, recientemente creado por el estado nacionalsocialista. En ella escribía lo siguiente:

"Estamos trabajando con familias renanas afectadas por el corea de Huntington y hemos reunido ya la sorprendente cifra de más de cien familias con esta enfermedad. Dentro de esta gran cuantía puede encontrarse, como es lógico, un material peculiar y especialmente interesante. Así, por ejemplo, no resulta extraño en absoluto ver en este conjunto casos de niños que padecen estadios de rápida progresión. A este respecto, el 2 de enero pasado, al llevar a cabo una inspección en Essen, encontré casualmente a Bernhard R., un caso de corea congénito infantil, que se hallaba prácticamente moribundo. Se trata de un estado infantil rápidamente progresivo, tan evidente ya a los siete años, que incluso llamó la atención a sus propios padres. Probablemente el proceso se había instaurado incluso antes de esa fecha. Le adjunto a usted un sucinto bosquejo de la transmisión hereditaria en esta familia. He pedido a nuestro colega Hegemann que le envíe a usted el cerebro del muchacho. Me he hecho aconsejar al respecto por nuestro joven patólogo y espero que la forma de conservación sea de su entera satisfacción. Dado que, como es lógico, desconozco cuándo se producirá la muerte de Bernhard R., no puedo todavía adelantarle la fecha exacta en la que le será remitido su cerebro."

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