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Actualidad científica

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  • Enero/Marzo 1998Nº 11

Genética molecular

Control de la apoptosis en los mamíferos: genes reguladores de la muerte

Las proteínas codificadas por los genes de la familia bcl-2 bloquean el suicidio celular. Localizadas en las mitocondrias, capturan los radicales libres que activan las proteasas o intervienen en las reacciones destructoras que éstas desencadenan.

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Todas las células del organismo están abocadas a morir y solamente permanecen vivas si reciben señales de supervivencia procedentes de las células que les rodean, que impiden que se ponga en marcha el programa de muerte celular. La desaparición de factores de crecimiento y de algunas hormonas provoca el suicidio celular; es el caso de la interleuquina IL-2 para los linfocitos T, del antígeno para los linfocitos B, de la interleuquina IL-5 para los eosinófilos, del factor de crecimiento nervioso para las neuronas, o del factor de crecimiento derivado de plaquetas para las células de la glía. De forma similar la desaparición de hormonas esteroideas conlleva la muerte de células de la mama y de otras glándulas sexuales secundarias.

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