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1 de Mayo de 2005
Meteorología

Calentamiento antropogénico preindustrial

Según una nueva y atrevida hipótesis, las actividades agrarias de nuestros antepasados iniciaron el calentamiento global miles de años antes de la revolución industrial.

Según el consenso científico, las actividades humanas calientan el planeta sólo desde el siglo pasado. La opinión pública ha hecho también suya esa tesis. Con sus fábricas y centrales térmicas que quemaban carbón, las sociedades recién industrializadas vertieron a la atmósfera dióxido de carbono (CO2) y otros gases de invernadero. Más tarde, se sumaron las emisiones de los vehículos a motor. Conforme a esta manera de ver las cosas, quienes vivimos en la era industrial somos responsables no sólo de la mayor concentración de tales gases en la atmósfera, sino también de una parte, al menos, de la tendencia al calentamiento global que la acompaña. Ahora, sin embargo, se han hallado razones que mueven a pensar que nuestros antepasados campesinos añadieron ya gases de esa especie a la atmósfera hace milenios. Habrían alterado así el clima terrestre mucho antes de lo que se pensaba.

Los nuevos indicios sugieren que la concentración de CO2 comenzó a subir hace unos 8000 años, aun cuando las tendencias naturales señalan que por entonces debería haber estado descendiendo. Unos tres mil años más tarde sucedió lo mismo con el metano, otro gas que aprisiona el calor. Las consecuencias de esas sorprendentes subidas han sido profundas. Sin ellas, las temperaturas actuales de las regiones septentrionales de Europa y Norteamérica podrían ser tres o cuatro grados más bajas: suficiente para dificultar la agricultura. Además, quizá tendríamos en algunas partes del nordeste de Canadá, desde hace varios miles de años, un incipiente período glacial, caracterizado por la aparición de pequeños casquetes de hielo. El clima terrestre, en cambio, se ha mantenido bastante cálido y poco variable a lo largo de los últimos milenios.

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