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1 de Enero de 2017
Presentación

La cultura, motor de la evolución humana

ISTOCK/ADRIANHILLMAN

La adaptación de cualquier organismo al medio que le rodea resulta esencial para su supervivencia. Las especies del linaje humano experimentaron cambios anatómicos y biológicos fundamentales que les permitieron ajustarse a su entorno, sobrevivir y evolucionar. Pero, además, nuestra especie, Homo sapiens, logró aventajar a todos los otros homínidos. ¿Por qué hemos tenido tanto éxito y hemos conseguido poblar casi todos los rincones del planeta?

Sin duda, la aparición y evolución de la cultura desempeñó un papel esencial en nuestra supervivencia y nuestro éxito como especie. Podría afirmarse que la cultura, el conjunto de conocimientos, conductas y valores que se desarrollan y se trasmiten por aprendizaje social, es el rasgo que mejor define la naturaleza humana, aquello que nos distingue de otras especies y que nos ha ayudado a adaptarnos mejor a múltiples ambientes.

Con el presente monográfico de la colección TEMAS ofrecemos a nuestros lectores una selección de los artículos más relevantes y novedosos que hemos publicado sobre el origen y desarrollo de la cultura a lo largo de la evolución humana. En la primera parte, Cognición y creatividad, varios expertos analizan las habilidades cognitivas humanas responsables de los orígenes de la cultura: la capacidad de fabricar y usar herramientas, de razonar y generar pensamientos simbólicos, de innovar, así como de aprender de nuestros congéneres, de imitarlos y mejorarlos.

Sin embargo, el uso de herramientas y la capacidad de ­razonamiento y aprendizaje son facultades que también se han descrito en otras especies de nuestro linaje y en otros primates. En la segunda parte de la publicación, Cooperación­ y sentido social, distintos autores insisten en la idea de que los humanos vamos un paso más allá: un rasgo singular de nuestra especie es la aptitud para imaginar qué piensan los otros, gracias a lo cual podemos unir esfuerzos y alcanzar juntos objetivos difíciles. Este sentido social nos ha permitido acumular conocimientos a través de las generaciones y perfeccionar las ideas de otros, lo cual ha contribuido a nuestra evolución cultural.

Esperamos que a lo largo de este número nuestros lectores descubran nuevos aspectos sobre la íntima relación entre el desarrollo de la cultura y la evolución humana y las numerosas incógnitas que los expertos debaten e intentan resolver acerca de esta cuestión.

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