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Las cicatrices de la infancia

Vivencias traumáticas y falta de cariño en los primeros años de vida pueden alterar las conexiones en el cerebro. ¿Reside ahí una de las causas de los trastornos psíquicos?

Hiperactividad, falta de atención, autismo, trastornos en los hábitos alimentarios, esquizofrenia, ansiedad y depresiones forman un rosario de alteraciones que solían silenciarse en público. Hoy ocupan un lugar destacado en los medios de comunicación. Se han venido atribuyendo a la pérdida de los padres, a su separación y otras vivencias traumáticas en la primera infancia. Tal afirmación carecía de apoyatura científica suficiente.

Pero ahora se están dando pasos firmes, aunque lentos, en la identificación de las causas: las experiencias traumáticas influyen, de forma determinante, en las conexiones neuronales del cerebro infantil y en el equilibrio de los neurotransmisores. Estos cambios profundos deberían incrementar, en grado notable, la predisposición a trastornos psíquicos ulteriores.

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