Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

La consolidación

Los primeros éxitos del joven empleado de la oficina de patentes de Berna despiertan el interés de los físicos y le abren, en 1909, las puertas del mundo universitario.

Si bien no suscitó una reacción directa, la publicación de los artículos de 1905 tuvo cierta resonancia, que traeremos aquí a colación. Seguiremos la trayectoria de Einstein y los resultados que él mismo y otros investigadores alcanzaron entre 1905 y 1911. Concluía así la primera tanda de artículos de Einstein y comenzaba el desarrollo de sus consecuencias.

Bajo los primeros pasos de la física que Einstein crea en 1905 subyace una notable lógica interna (y ello a pesar de la diversidad de temas abordados): nada más comenzar formula una hipótesis y deriva algunas consecuencias posibles, cuya verificación experimental propone a continuación. Invierte así el procedimiento de la física clásica, que se basa en describir resultados experimentales y después tratar de explicarlos. En un caso, Einstein predice un comportamiento particular para el movimiento de los electrones en campos eléctricos o magnéticos. En otro, propone una ley que proporciona —para el efecto fotoeléctrico— la energía cinética máxima de los electrones en función de la frecuencia de la radiación empleada. Por fin, en el tercer caso, evalúa, en función del tiempo, el desplazamiento medio de una partícula en suspensión en un líquido. En cada ocasión, pues, realiza una predicción. Aunque esta manera de trabajar resulta temeraria y se aleja de la física recibida, satisface una exigencia científica esencial de la que con frecuencia no se calibra el alcance. Las teorías deben ofrecer capacidad predictiva: deben predecir —lo más correctamente posible, claro está— el resultado de un experimento que aún no se haya realizado.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.