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1 de Agosto de 2005
Cosmología

Variación de las constantes

¿Cambian con el tiempo los números de los que depende el funcionamiento de la naturaleza?

Se supone que la velocidad de la luz, la constante newtoniana de la gravitación y la masa del electrón mantienen su valor en todos los lugares y en todas las épocas del universo. Por eso se llama a esas magnitudes "constantes de la naturaleza". Forman el esqueleto alrededor del cual se erigen las teorías de la física; definen el sustrato de nuestro universo. La física ha medido con precisión creciente sus valores.
Pero debe tenerse en cuenta que ni una de las constantes se ha predicho ni explicado.

No se sabe en absoluto por qué toman sus valores numéricos concretos. Si se adopta el sistema internacional de unidades, la velocidad de la luz es 299.792.458; la constante newtoniana de la gravitación, 6,673 x 10 a la -11; y la masa del electrón, 9,10938188 x 10 a la -31. Estos números no siguen ningún patrón perceptible. Sólo tienen algo en común: basta que fueran un poco diferentes y no habrían estructuras complejas hechas de átomos; no existiríamos. El deseo de explicar las constantes ha impedido el desarrollo de una descripción completa y unificada de la naturaleza, o "teoría de todo". Se esperaba que esa teoría demostrase que cada una de las constantes de la naturaleza sólo puede tener un valor compatible con los principios de la lógica, que revelase un orden bajo una naturaleza que parece arbitraria.

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